Recette: Bap (arroz blanco cocido)

Hoy me gustaría hablar de como cocinar arroz, el alimento base en la mayoría de los países de Asia Oriental, con olla arrocera.

La mayoría de las recetas de platos coreanos que me gustaría poner van acompañadas siempre de arroz blanco que ha sido tradicionalmente el plato principal, por lo que veía conveniente poner primero como hacer este arroz para poder subir el resto de recetas.

Hoy en día encontrar una olla arrocera es muchísimo más fácil que hace unos años. En mi caso, siempre me han gustado las del tipo “presó de Satanás Cor Petit” xD, pero las hay de muchísimas maneras, desde más rústicas hasta más modernas y que pueden mantener el arroz en el punto hecho varios días.

En casa tenemos una Cuckoo de lo más cuca (chiste malo xD) que hace un arroz riquísimo. Aunque que el arroz esté muy rico no es todo mérito de la arrocera sino que también se debe a que realicemos bien los pasos previos.

Primero hay que lavar el arroz y quitarle el almidón. Tenemos que utilizar SIEMPRE arroz redondo o bomba, nunca del largo o basmati. Hay que lavarlo muchísimas veces hasta que el agua salga limpia. Si no lo limpiáis bien el arroz saldrá pastoso.

Una vez lo tenemos limpio hay que añadir el agua. Una manera de saber si añadimos la medida correcta es medirlo con la mano. Hay que poner la mano y chafar el arroz, y el agua tendrá que cubrirnos la mano, lo que significa que el agua tiene que estar por encima del arroz unos 2cm. Es una manera un poco rústica de medir pero a la larga es la más práctica.

A continuación ponemos a hervir el arroz. Con mi arrocera es de lo más fácil, presionar la palanquita, el piloto se pone en rojo y, cuando salta es que el arroz ya está listo.

Una vez salte el piloto, abrimos la arrocera, removemos el arroz con la espátula, la volvemos a cerrar dejando el arroz en reposo unos minutos y listo, ¡ya podemos servirlo!

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Recette: Doenjang guk

Casi un año después de la última entrada me dispongo a retomar este blog. ¡Bien! Durante este tiempo han pasado muchas cosas, aunque se puede resumir en que el príncipe y la rana viven felices y comen un montón de comida coreana riquísima, ¡ju!

En estos meses he estado aprendiendo (¡y sigo aprendiendo!) a cocinar riquísimos platos coreanos que he compartido por twitter alguna vez y, atendiendo a las sugerencias de muchas personas a través de este medio, he decidido empezar una sección de recetas en la que explico, desde mi limitada experiencia, como cocinar alguno de los platos más conocidos de la cocina coreana.

AVISO: Soy la persona más patosa que os podéis encontrar en una cocina. Dicho esto, empezamos con la primera receta…

Doenjang guk

Doenjang guk es un plato muy típico en Corea que se puede comer como plato único o como acompañamiento. El componente que le da nombre es el doenjang, que es una pasta hecha a base de granos de soja fermentados muy similar al miso japonés.

Doenjang

Doenjang

Anteriormente se solía preparar en casa, al igual que se prepara el kimchi y otro tipo de condimentos, pero actualmente la mayoría lo compran. Mi suegra en cambio, aún es de las que hace su propio doenjang y, en su visita este verano, nos trajo un bote entero para nuestro deleite.

El doenjang es la base para el ssamjang, la pasta de condimento que se utiliza en platos tan populares como samgyeopsal y bulgogi. Además, se puede comer crudo con vegetales como pimiento verde o pepino. En verano es de lo más apetecible.

En su modo caldoso, se pueden encontrar un sin fin de recetas, tanto como “doenjang jjigae” como “doenjang guk“. Se le llama a “jjigae” a lo que aquí llamamos estofado, o sea, con el caldo más espeso, y por lo tanto lleva ingredientes como patata, harina, almidón, etc. que espesan el caldo. “Guk” en cambio significa sopa, que viene a ser un caldo más ligero. En este caso os voy a dar la receta para la sopa, que es la que más nos gusta en casa.

Las cantidades que voy a dar son como plato principal para 2 personas o como acompañamiento para 4 personas:

  • 600ml de agua
  • 1/2 pieza de tofu fresco cortado en dados
  • 1/2 cebolla
  • 1/2 calabacín (o 1/4 si es muy grande)
  • 3 champiñones grandes o setas chinas
  • 1 cucharada sopera de doenjang
  • 1/2 cucharada de guknesan hanu

Primero cortamos la cebolla, el calabacín, los champiñones y el tofu y los reservamos. Ponemos a hervir el agua y conforme vaya cogiendo temperatura agregamos la cucharada de doenjang, que deshacemos poco a poco dentro del agua.

Cuando el caldo empiece a hervir añadiremos la media cucharada de  guknesan. Este ingrediente es como una especie de estarlux. Éste en concreto es de carne (hanu), aunque también los hay de pescado, simplemente sirve para potenciar el sabor y se puede prescindir, con lo que tendríamos un plato completamente vegano ^^.

A continuación añadiremos la verdura y el tofu que habíamos cortado previamente, lo cocinaremos unos minutos y, ¡tachán! Ya tenemos la sopa lista.

Para comerlo como plato principal, lo mejor es acompañarlo con arroz blanco. Es una comida de lo más sana y lo que es mejor, está deliciosa.

* Normalmente se añade también pimiento verde picante coreano, ya que el doenjang que venden en el supermercado no lo lleva incorporado. En nuestro caso, a mi suegra le encanta añadirlo al doenjang, así que este paso ya lo tenemos hecho, aunque tampoco es necesario y si no lo encontramos podemos prescindir de él.

Dónde comprar:

  • Doenjang: lo podemos comprar en tiendas de alimentación chinas, donde siempre se pueden encontrar productos coreanos, japoneses, indonesios, etc, además de los propios chinos. Seguramente allí lo podemos comprar a un precio más económico que en Japonshop, aunque no tanto como en Koremarket.
  • Guknesan hanu: comprado en Koremarket, nuestra tienda de alimentación favorita ^^. También podéis encontrar el guknesan de marisco (hemul).

Espero que os haya gustado y os animéis a cocinarla. Si tenéis alguna duda podéis dejar un comentario ^^.

La grenouille au jjimjilbang

Hace unos meses, al poco de llegar a Corea me encontré con que los de mantenimiento del edificio habían decidido darme una cálida bienvenida en forma de “no habrá agua caliente hasta el domingo”. Pero… ¡¡¡si estamos a jueves!!!

Lo peor no era que iban a tardar 4 días en arreglar unas tuberías, no, lo peor era que en Seúl estábamos en pleno frente frío a menos tantos grados y, yo no se qué tenía que ver la calefacción con el agua caliente, pero tampoco iba a funcionar la calefacción esos días.

Esa noche, a GukNam no se le ocurrió otra cosa que calentar agua en la cocina y lavarnos como se lavaba la gente hace unos cuantos años (siglos) pero no fue muy práctico, y hacía tanto frío que cuando habías calentado unos cuantos litros, el resto ya estaban casi fríos.

Bañeras del siglo pasado.

El experimento salió tan mal que al día siguiente buscamos alternativas, y entre todas, la más económica (éramos unos pobres estudiantes) fue… ¡un jjimjilbang! O sea, una sauna, yeah!

Jjimjilbang es el nombre que reciben las saunas en Corea y antes de que os invada la duda os contesto yo. No. No tienen nada que ver con la concepción de sauna que tenemos por aquí. Un jjimjilbang es una mezcla de sauna japonesa, con la zona de las bañeras separada por sexos, y una especie de club social surrealista.

Nada más registrarnos en recepción podíamos elegir qué queríamos, o sólo acceder a la zona de ducha y piscinas, por 2000krw, o también acceder a la zona mixta, por 8000krw. Eligiendo esta opción es cuando te proporcionan la ropa a llevar en la zona mixta o común. Nada de bañadores, no. Unos pantalones y una camiseta tan anchos que sólo diferencias si alguien es hombre o mujer por el color de la ropa ^^;.

Cogimos la ropa y la llave de la taquilla y cada uno se fue por su camino. Entré al vestidor de mujeres y lo primero que me veo es a tres señoras en el suelo desnudas y poniéndose mascarillas y masajeándose la espalda. Guay. Sí. Y si para mi era difícil ignorarlas, imaginaros lo difícil que era que ellas me ignorasen a mi… Me cambié de ropa lo más deprisa que pude y me largué a la zona común a encontrarme con GukNam.

En la zona común se pueden hacer un montón de cosas: dormir, comer, dormir, comer, dormir… jejeje, es que, por si no lo sabíais, en Corea, el jjimjilbang es el hotel de los pobres, hay gente que vive literalmente en los jjimjilbang, jejeje, pero bueno, a lo que iba, dentro tenemos restaurante, sala de ejercicios, zona de descanso y las saunas, caliente seca, caliente húmeda, fría, etc. y, por supuesto, el kiosko donde comprar la bebida de arroz y los huevos cocidos!

Los huevos están como ahumados y saben súper bien, pero la bebida de arroz (sikhye) es demasiado dulce para mi gusto ^^;

Después de estar un rato haciendo el tonto con los huevos nos metimos en la sauna caliente húmeda. Tenía una tele dentro y podíamos ver lo que nos apetecía, lo que podía ser algo peligroso porque teníamos que controlar el tiempo que aguantábamos ahí dentro. Fue divertido, jejeje.

Al final ya nos fuimos a las duchas y a casa. A mi me tocó lidiar con las ahjumas (señoras mayores coreanas) mironas de súper pelambreras, así que no tardé ni 10 minutos en salir de allí por patas. Pero a pesar de ésto último, la experiencia fue buena y nosotros nos duchamos en agua calentita y cogimos calor y fuerza para volver a la casa que teníamos como congelador. Por suerte, los de mantenimiento se apiadaron de nosotros y el sábado por la tarde ya había vuelto todo a la normalidad ^^.

La grenouille princesse

Bonjour~ Je m’apelle Carla, enchanté!

Me llamo Carla y nací en los ochenta. Vivo en un pueblecito de Valencia, soy diplomada en Ciencias Empresariales y licenciada en Estudios de Asia Oriental.

Me apasiona todo lo relacionado con Asia y con viajar, por lo que siempre que puedo hago las maletas y me pierdo por algún país con habitantes de ojos almendrados, lo que me ha llevado a encontrar a mi personita especial.

Además, me encanta la fotografía, aunque a mi no se me de bien y seré una eterna aprendiz. También me gusta la moda y  soy una loca de los cosméticos y la playa.

Empecé mi primer blog en 2008, que acabé cerrando hace poco porque la persona que empezó aquel blog entonces tiene muy poco que ver con la actual yo, así que éste supone todo un reto para mi, y sobretodo para mi constancia :P.

¿El por qué del nombre del blog? Es una larga historia, jejeje, pero una imagen vale más que mil palabras ;)

GukNam y Carla. Prince et grenouille.